Publicado en la edicion ¡Chicas malas!

Niñas que no son ‘sólo dulzura’

Fotos : Miguel Hernández

Los hombres no lo pueden creer. Sienten que los tiempos ya no son como antes. Están perdiendo su liderazgo ante las mujeres, sobre todo en la relación de pareja.

Consideran que las mujeres suelen ser frías, calculadoras, y son ellas quienes primero les dan alas y luego cortan… No se tientan el corazón a la hora de herirlos; en pocas palabras son las que toman las riendas de la relación. ¿Es cierto? ¡Sigue leyendo!

Generalmente, el noviazgo es considerado como uno de los momentos más agradables de nuestras vidas. Sin embargo, a veces las cosas no son así. Lo dice la Encuesta Nacional sobre Violencia en el Noviazgo del Instituto Mexicano de la Juventud en 2007, y los datos son reveladores.

En México 3 de cada 10 jóvenes, de entre 15 y 24 años, han sufrido algún tipo de violencia en su relación. Y aunque no tenemos cifras más actualizadas, los expertos dicen que la tendencia está en alza.

Existen diversos tipos de violencia: física, verbal, psicoemocional, económica y sexual. Todas éstas causan daños graves en la vida de quien las sufre, ya que provocan un impacto directo a la forma en que se percibe y lesiona profundamente su autoestima. Pero… ¿los hombres también la sufren? ¡Claro! Ellas también pueden hacer daño.

Las conductas intimidantes pueden ir desde un grito hasta la imposición de formas de vida que van en contra de la dignidad de la pareja.

Aunque a veces es difícil percibir que estamos en una dinámica de pareja con aspectos agresivos, y mucho menos imaginar que una mujer lo haga sobre un hombre, hay que poner atención en la frecuencia con que se repiten estos actos en la convivencia diaria.

Primero se empieza con pequeños regaños, golpes e insultos que se confunden con muestras de cariño o juegos rudos, hasta convertirse en una situación de control absoluto sobre el otro.

Acciones como empujones,pellizcos, golpes o jaloneos propinados a manera de broma, pueden parecer divertidos e, incluso, intrascendentes; sin embargo, este modo de actuar continuamente escala a tal grado, que llega a ser una amenaza para alguna de las dos personas.

Quienes son agresivos, empiezan a ganar poder sobre el otro, a través de chantajes; suelen hacer críticas mordaces acerca del aspecto físico y arreglo personal, y finalmente, intentan aislar y coartar las relaciones sociales y familiares de su pareja.

Un ejemplo muy claro y frecuente es cuando le regalan un teléfono celular a su pareja para llamarle en cualquier momento, con el pretexto de saber cómo está, pero el objetivo es ejercer un dominio sobre ella o él de manera muy sutil.

El amor los maltrata…

“¿Qué ya no me quieres?”, “No me cae bien tu amiga”, “¿Quién te llamó?”, “¿Qué le ves?”, “¿Y ese mensaje?”, “¿Quién es esa vieja del Facebook?”, “Túm paga, yo soy la mujer”… Suenan como frases simples o comunes, pero no saben que cada una tiene su carga de control, de chantaje en sus palabras.

De la violencia hacia ellos poco se explora, pero tienen su apartado en las encuestas nacionales sobre violencia en el noviazgo. Sus números son sorprendentes: 78% de los jóvenes que tienen entre 15 y 24 años y que están en una relación de noviazgo son violentados psicológicamente por sus mujeres.

MIKE y MARLENE

La pareja formada por Marlene Benavides Cuéllar y a Miguel Cárdenas Ochoa, no son parte de las estadísticas de violencia en el noviazgo.

Marlene y Mike sólo nos ayudaron a ilustrar este reportaje, y nos contaron que no están exentos de sentir celos, pero ninguno de los dos se considera posesivo en su relación de pareja; y nunca ocuparían el chantaje emocional.

Aunque –fuertes declaraciones– ambos han tenido la mala experiencia de ver en otras parejas este tipo de relación a que la que algunos llaman “Amor Apache”.

Las novias tienen lo suyo…

Ellas los controlan. Revisan sus teléfonos celulares. Les prohíben amigas. Se encelan de las presentes. Les cuidan la mirada. Eso dicen las operadoras de la línea de ayuda que abrió el Gobierno Federal como respuesta a la violencia en los noviazgos mexicanos. Sólo llama uno por cada cuatro de ellas. Preguntan si el chantaje es violencia, si que los obliguen a casarse es violencia, si ser el único que saca la cartera es violento.

Una mujer tienen socialmente permitido demostrar sus sentimientos y son fácilmente perdonadas si salen de control cuando demuestran sus emociones. Pero ellos no corren con la misma suerte. Siguen siendo vistos como los fuertes.

Los que no lloran. Más de la mitad de las mujeres piensan que los hombres tienen que ser los proveedores y fuertes de la relación.

En la opinión de las y los jóvenes mexicanos, los roles femeninos y masculinos están estereotipados en situaciones tales como la agresividad, la infidelidad, cuidado del hogar, el rol con los hijos y la educación.

El papel de los hombres como proveedores principales de la familia y los que encabezan la toma de decisiones, sigue siendo para las mujeres como una ley, pues 59% opinó que un buen hombre es el que provee económicamente a su familia.

La clave para evitar una situación de desventaja radica en saber que una relación de afecto nunca debe estar basada en la búsqueda de ejercer poder sobre el otro, sino al contrario, procurar el crecimiento de ambos, en un ambiente de confianza, respeto, comunicación y amor.